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La AMEE propone a Eduardo Polonio para el Premio Nacional de Música 2015

27 de septiembre 2015 · 6 Comentarios

Testimonios de los socios de la AMEE en relación con la candidatura de Eduardo Polonio para el Premio Nacional de Música 2015:

Etiquetas: Eventos

6 respuestas hasta ahora ↓

  • 1 José Iges // Sep 27, 2015 a las 22:16

    Cualquiera puede entrar en la Wikipedia para saber qué ha hecho Eduardo Polonio por la música.
    No voy entonces a insistir demasiado en todo lo que allí puede leerse, aunque ese artículo demuestra el interés que ha tenido y tiene su obra, incluso entre los no especialistas.

    Una sólida formación musical, una presencia en lo más destacado de la música experimental española desde finales de los 60 -Alea, grupo Koan, Phonos…- fundador y primer director de la Asociación de Música Electroacústica de España, creador de eventos como Obert-Art Actual o Confluencias, definen tanto a la persona como a su trayectoria profesional.

    A pesar de los innegables méritos señalados, es por la obra musical de Eduardo Polonio por la que deberemos encontrarle merecedor del Premio Nacional de Música. Y en eso, ningún compositor español ha obtenido distinciones más importantes, ha logrado una voz más personal ni ha alcanzado mayor excelencia que él en esa categoría -la Música Electroacústica-, a la que Polonio ha dedicado voluntariamente toda su producción, llegando incluso a componer tres óperas electroacústicas.
    Doctos autores han afirmado que los medios electroacústicos son el hecho más diferencial para la música durante el siglo XX. Mientras nos ponemos de acuerdo sobre lo que será diferencial en el XXI, propongo hacer justicia a una obra y a un autor que representan como ninguno en España, y como pocos elegidos en el mundo, esa realidad.

  • 2 José Manuel Berenguer // Sep 27, 2015 a las 22:31

    Ya en 1994, la AMEE propuso a Eduardo Polonio al Magisterium del Prix International de Musique Electroacoustique de Bourges. Lo ganó porque su trayectoria y su obra eran ya entonces de una consistencia difícil de comparar.

    Pasados los años, la obra de Eduardo Polonio ha visto incrementada su importancia. Se trata, sin lugar a dudas, de un referente incontestable de la música española que merece el Premio Nacional de Música y, si nuestro contexto cultural no fuera tan deficiente, me parecería raro que aún no lo haya obtenido.

  • 3 Pedro Linde Navas // Sep 28, 2015 a las 10:59

    Una mañana friolenta de invierno granadino nos hallábamos en el salón de actos del CPM Angel Barrios, intentando exorcizar los perfiles angulosos del frio con la calidez de las ondas sonoras. Lo que allí nos reunía eran una serie de actividades en el contexto de las Jornadas de Música Contemporánea que cada curso se celebran en dicho Conservatorio, y que ese año, 2014, tuve el privilegio de poder organizar, bajo el epígrafe de El sonido en acción, Ars Nova electrónica. No recuerdo bien cual de los invitados estaba desarrollando su intervención, cuando, atraídos por una presencia casi colosal que se acercaba silenciosamente por el fondo del pasillo, algunos de los presentes volvimos la cabeza para, gozosamente sorprendidos, ya que se le esperaba dos días después, reconocer la siempre benevolente figura de Eduardo Polonio. A los que no lo conocíamos personalmente nos sorprendió la llaneza, la bonhomía y el humor que manifestaba el maestro en su trato humano, al lado del rigor, la precisión y el acopio de conocimiento que manifestaba cuando hablábamos de los temas que nos llevaron a este encuentro. A todos nos sorprendió como un regalo inmerecido su presencia anticipada en las Jornadas, anticipación absolutamente voluntaria que dejó patente el entusiasmo y la determinación desinteresada que movilizaron al maestro.
    A partir de ahí, pudimos disfrutar de las siempre jugosas intervenciones de Eduardo en los debates que se fueron desarrollando, así como de su ponencia, en la cual nos fue abriendo el código de varios de sus proyectos compositivos.
    Así pudimos ser introducidos de la mano del maestro en un amenísimo laberinto del cual no querríamos salir. A el fuimos atraídos por los gritos patéticos de una cibernética margarita ronca deshojándose en el código binario; nos sentamos en la mesa con Leonardo, esta vez servidos con el suculento maridaje de los sonidos electrónicos eduardinos; descendimos horrorizados de íntima satisfacción a esas carcieri piranesianas que tanto han inflamado la imaginería sónica del maestro, y de esos abismos infernales nos elevó hasta el cielo dibujado de las Tablas Rudolfinas, su singular Fantasía kepleriana en 5 sólidos perfectos, de la ópera Uno es el cubo, que Eduardo tan sabiamente nos fue desmigajando.
    Después de disfrutar del torrente de chisporroteantes sugerencias sónico-musicales y poéticas desgranadas por él mismo de su obra, poco tiempo nos quedaba ya para disfrutar de la compañía del maestro, pero fue aprovechado intensamente en compañía de amigos sónicos y de unas viandas que gratamente compartimos como si nos halláramos sentados en la mesa imaginaria del Codex Romanoff. Allí pudimos seguir degustando la compañía del mago de las más rocambolescas aventuras sonoras; del proteico semillero que ha sabido fecundar a varias generaciones con sus siempre sugerentes propuestas… El heroico electrón libre del núcleo atómico del arte sonoro ibérico e internacional, Eduardo el maestro, pero también el amigo cercano, ameno, entrañable y divertido que pasó como un astro fugaz por nuestras vidas, dejando en nosotros un recuerdo indeleble, y una palabra pegada en el fondo de nuestro agradecido paladar: gracias.

  • 4 Pedro Guajardo // Sep 28, 2015 a las 16:46

    La nominación de Eduardo Polonio a los premios de la música no solo me parece genial, sino justa y necesaria.

    Conozco a E. Polonio desde los tiempos del primer Phonos en 1979, cuando era el único lugar en España donde se podía acceder a un estudio de música, entonces denominada aún electrónica.
    Fui a hacer una residencia al laboratorio en donde le tuve como tutor junto con Gabriel Brncic, desde entonces nos hicimos amigos.
    He de decir que Eduardo es una gran persona, en el más amplio sentido del término : ), además de un gran compositor.

    Su interés por el conocimiento, la ciencia, el arte, la espiritualidad y por la vida en general es siempre creciente e infatigable. Ha sido capaz de acercar la música electroacústica (la más rara avis) desde finales de los años 60 y principios de los años 70 al público en general, algo realmente loable e incluso podríamos decir utópico aún en el momento actual con toda nuestras redes e inetrnet, y a lo largo de su carrera se ha acercado con sus colaboraciones a múltiples artistas de otros medios, abriendo y fecundando con su música las demás artes.

    Se puede decir que ha sido nuestro embajador de este género en el ámbito internacional. No se puede entender la historia de la música española de las últimas décadas sin tener en cuenta su labor compositiva, revolucionado entre otros muchos logros el concepto de ópera y siendo un gran impulsor no solo de la electroacústica sino también de las ‘otras’ músicas y disciplinas artísticas en nuestro país. Su categoría como compositor e intérprete es intachable. Ha formando parte del Laboratorio Alea, siendo el primer estudio de música electrónica en España, además de muchos otros, por ejemplo el Gabinete de Música Electroacústica de Cuenca donde ha impartido su docencia y ha formado a generaciones de compositores.

    Ha sido impulsor de este género dentro y fuera de nuestras fronteras, y organizado multiplicidad de eventos relacionando la música y la tecnología, como Confluencias (Huelva), o el congreso sobre música y tecnología en Sevilla, por citar solo algunos del milenio en curso, ambos con una participación y repercusión internacional de primer orden. Si le pudiese definir como persona, es, con todo mi respeto, un eterno ‘niño grande’ con una grandísima curiosidad por todo lo que le rodea, lo que le hace ser siempre joven, renovándose a sí mismo como creador y como persona de forma envidiable, siendo además un gran ‘enfant terrible’ como compositor e innovador de la música.

    Es muy difícil poner en solo unas líneas el incalculable valor artístico, el respeto y admiración que le tienen todos sus colegas de fuera y dentro de nuestras fronteras, además de otros artistas de las más diversas disciplinas, pintores, creadores audiovisuales, músicos de otros géneros, etc, y esto se pone de manifiesto con este apoyo a su candidatura.

    Es sin duda una deuda pendiente la que tiene la cultura española con su figura, a la que ya se la ha reconocido con los más prestigiosos premios internacionales en el ámbito de la creación musical.

    Pedro Guajardo

  • 5 Adolfo Núñez // Oct 5, 2015 a las 21:48

    Apoyo la candidatura de Eduardo Polonio para el Premio Nacional de Música de 2015 basándome en las siguientes razones:

    1.- Por la importancia y amplitud de su carrera artística, que se inicia a finales de los años 1960 y sigue todavía en plena actividad. Se especializó en la música electroacústica pero también la aplicó a géneros como la música de cámara, la ópera, los espectáculos multimedia, el arte sonoro y otras manifestaciones híbridas. Todo ello a través de una presencia constante en la escena tanto nacional como internacional.

    2.- La música electroacústica ha sido una de las más importantes aportaciones del siglo XX a la evolución de la música, y su impacto ha sido tan rico que incluso ahora, ya bien entrado el siglo XXI, seguimos descubriendo nuevos aspectos e implicaciones que surgen tanto en su práctica como en su escucha. Eduardo Polonio es uno de los pioneros españoles en dicho campo que más ha creado, profundizado y colaborado en la difusión de dicha práctica artística.

    3.- En la tradición de los Premios Nacionales de la Música se ha premiado principalmente a los aradores relacionados con la música instrumental y vocal. Sería justo equilibrar dichos premios y abrirlos a otras prácticas más experimentales como puede ser la música electroacústica o el arte sonoro. Eduardo Polonio es un artista que está a la altura de la mayoría de los artistas premiados en el pasado.

    Adolfo Núñez

  • 6 Josep Lluís Galiana // Nov 1, 2015 a las 10:59

    No podríamos encontrar mejor candidato al Premio Nacional de Música 2015. Pionero de la música electroacústica y la experimentación sonora en España desde la lejana década de los 60 del pasado siglo, Eduardo Polonio ha sido maestro de varias generaciones de compositores y un músico de larga trayectoria artística y amplísima proyección internacional.

    Como afirman numerosos colegas: es hora de que estos premios reconozcan la labor, larga y exitosa de creadores, artistas y compositores que, como es el caso de Eduardo Polonio, han representado la verdadera vanguardia sonora en nuestro país, han transgredido las fronteras de la práctica musical, de la concepción del arte de los sonidos y de la escucha, han aportado nuevas formas de hacer y otras maneras de abordar géneros instrumentales y vocales tradicionales.

    Después de más de medio siglo, los Premios Nacionales de Música deberían de comenzar a reconocer la figura y la obra de artistas como Eduardo Polonio.

    Josep Lluís Galiana

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